viernes, abril 25, 2008

Mentiras que se repiten y parecen verdades

En días como estos donde se nos llama asesinas, donde se trivializa sobre el tema de las mujeres que abortan, donde se quiere mezclar religión y política, es necesario, alentador, estratégico, democrático, que se oigan otras voces. Particularmente me quedé encantada de asistir al Foro sobre Estado laico que organizó el CEPAM y el Foro por los Derechos Humanos.
Escuchamos a este fraile mexicano, Julián Cruzalta, que, con claridad y fundamento, sin entrar en amarillismos ni sensacionalismos (gracias por ese ejemplo llamado 13 segundos), explicó la necesidad de un Estado laico que garantice el libre ejercicio de la religión, sin jerarquizar ninguna sobre otra, para quienes creen y para quienes no.

Veamos argumentos clásicos predominantes – o mentiras y mitos - y su otra versión:

1. “Si legalizamos el aborto” se convertirá en una práctica masiva a modo de anticonceptivo

Resulta que…

Quienes defendemos los derechos sexuales y reproductivos también queremos que se disminuyan el número de abortos. No hablamos de legalizar el aborto sino despenalizarlo, en el caso de Ecuador.

Y además en la Constitución no corresponde esa supuesta “legalización”, sino que este ámbito del derecho se circunscribe al Derecho Penal.

La 1ª causa de muerte de las mujeres en América Latina es el aborto, por ser clandestino, en condiciones infrahumanas. ¿cuánto valen sus vidas? ¿quiénes las defienden? Es un problema de clase y justicia social, o ¿es que no son las mujeres con menores recursos quiénes tienen menor acceso a clínicas dignas, a medicamentos dignos, a un trato digno?

No demandamos sólo la despenalización del aborto, demandamos educación e información para vivir la sexualidad de una forma sana, libre y en igualdad. Para mujeres y hombres.

Demandamos servicios de salud para la prevención de enfermedades, en mujeres y hombres.

Demandamos un tratamiento ético y no moralista sobre la regulación pública de la vida ciudadana.

Como dijo Tatiana Ortiz, Directora del CEPAM,

Desmujericemos el debate sobre derechos sexuales!

Desamorticemos el debate!

2. La vida comienza cuando se unen óvulo y espermatozoide

Resulta que…

Llevamos siglos en esa discusión. Nadie tiene la verdad, porque la verdad es un producto también político e ideológico. La ciencia no tiene una única respuesta. La teología lleva discutiendo siglos y no tiene un acuerdo. La mayoría de los sacerdotes que hablan no son teólogos ni expertos en la materia.

Según San Agustín, el aborto no se considera homicidio en fase temprana porque aún no se puede decir que haya un alma viva en un cuerpo que carece de sensaciones.

Santo Tomás de Aquino habla de inicio de la vida a los 40 días tras haber nacido, en el caso de los varones, momento en el que se recibe el alma. Y el doble de tiempo para las hembras. Hoy es el Patrón de las universidades…

En el Concilio de Viena, en 1312, se decía que el aborto sólo era condenable después de haberse formado el feto.

Los conceptos son construcciones sociales, por tanto, dependen del momento, del lugar. Julián Cruzalta invitaba a no dejar cerrado un debate, a constitucionalizarlo, si en realidad no está resuelto. El dogma de Fe no puede ser el parámetro regulador de una sociedad, al menos en el siglo XXI.

3. Somos grupos Pro vida porque defendemos la vida

¿En qué etapa de la vida centran su trabajo? ¿qué hay después de nacer? Alimentarse, salud, educación, vivienda, participación social, igualdad de género, empleo, entorno sostenible, un gobierno no corrupto,..

¿Cuántas veces habéis salido a manifestaros como Pro Vida en alguna de estas luchas, derechos para la vida?

¿Por qué el proyecto vital de una mujer, sus anhelos, su experiencia, sus objetivos, su círculo de afectos, su aporte a la sociedad, sus creencias, su decisión, por qué no valen nada al lado del ser no nacido?

Si no defienden la vida de las mujeres, si quiere que se las persiga y encarcele bajo valores morales, no éticos, si las prefieren santas en un altar, muertas y sacrificadas en nombre de una vida no emprendida, permitan que también se les llame Pro Muerte.

4. Queremos evitar los trastornos irreparables post-aborto

Gran parte de estos trastornos tienen que ver con la presión social, familiar, económica, legal, a la que nos vemos sometidas las mujeres. Se cuestiona nuestra capacidad de decisión, si somos seres éticos, con criterio propio para poder saber que es lo bueno y lo malo.

En sociedades donde se ha desatanizado a las mujeres que deciden interrumpir su embarazo, estos trastornos se viven de otra manera.

Abortar no es fácil. No es accesible a todo el mundo. No es deseado.

Son miles las circunstancias, y muy diversas, las que pueden llevar a una mujer a decidirse por el aborto. ¿Bajo qué posición de superioridad moral se las está tratando? ¿quiénes se creen para juzgarlas, moralmente y a veces, lo más grave, penalmente?

5. Ecuador es de tradición y costumbre católica, fe que profesa la mayoría de la población.
Resulta que...

A. La democracia no gobierna para la mayoría sino que se define por defender los derechos de toda la ciudadanía especialmente las minorías. No podemos establecer un rasero legal cristiano y pedir a personas no cristianas que lo cumplan. Ejemplo: prohibición del divorcio.
B. No existe un catolicismo, sino muchos, en el mundo, y en Ecuador. Uno es el de la Conferencia Episcopal. ¿Qué hay de la diversidad de prácticas y vivencias de personas que se definen como católicas? ¿qué hay de otros representantes que defienden otras posturas? ¿cómo la iglesia puede hablar de democracia si una institución antidemocrática, absolutista, vertical y patriarcal?

C. La Iglesia Católica se permite la hipocresía de: en caso de países donde son minoría religiosa, tratar de defender Estados laicos que protejan el libre ejercicio religioso (postura que comparto); y en donde son mayoría, al menos en la tradición, hablar de una moral predominante, a la que se le atribuye el valor de la tolerancia, y desde ahí, desde el poder y su “tolerancia”, entran todas las demás posturas.

D. El nacimiento del Estado, frente a la etapa feudal, se define por la separación de los poderes de la Iglesia y el gobierno. ¿y este retroceso siglos atrás, cuando además gran parte de los teólogos apuestan por esta separación lógica y democrática?

Como veis el tema da para muuuucho. Me gustaría que pudiéramos conversarlo, abrir miradas, cambiar horizontes....

4 comentarios:

Simone dijo...

si en algo los medios y la iglesia nos llevan la delantera es en el manejo de términos 'políticamente correctos'...
lo de la 'legalización del aborto' es la frase exacta q les permite justificar todas sus mentiras, todas sus versiones 'científicamente comprobadas'

Diana dijo...

Me parece q a la gente q se autodenomina pro-vida debemos llamarlos como les corresponde pro-muerte, o más delicadamente: anti-aborto, anti-ciencia o anti-derechos. Con la romántica etiqueta de pro-vida pretenden tapar su misoginia y su desprecio por la suerte de los q ya son seres humanos, y engañar a los incautos. Por eso no solapemos a los pro-muerte de la iglesia y de los partidos políticos derrotados q quieren hacerse pasar por defensores de la vida y llamemosle por su nombre: Pro-Muerte.

Diana dijo...

Quisiera añadir esto al punto q s refiere a cuando comienza la vida q encontré en una pagina web:

la Biblia es muy transparente acerca del cuándo un feto cuenta como persona:

En Éxodo 21:22-25 dice: "Si algunos riñeren e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero ella viviere, los perpetradores serán penados, pero no con la muerte; serán penados conforme a lo que les impusiera el marido de la mujer y juzgaren los jueces. Mas si la mujer muere, los perpetradores tendrán que pagar vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura".

¡Más claro no le cantó el gallo a San Pedro!

Simone dijo...

Excelente reflexión Diana!

Los pro-muerte hablan del derecho a la vida... pero a la vida cómo? digna acaso? a la vida de quién? sólo la del feto cuenta? y la de la madre???

Tanta tela por cortar!