viernes, octubre 02, 2009

LAS MUJERES DEL NUEVO SIGLO

Las "make-inu", como son llamadas en Japón se han convertido en la punta de lanza del consumismo y el triunfo social, pero también de la independencia de la mujer frente al hombre en una sociedad con unos valores discretamente patriarcales, como en el caso de muchos países latinos en los que está mal visto que una chica de más de 30 años no se haya casado y no tenga hijos.

Según informes más de la mitad de las mujeres nacidas en el "baby boom" de los años 1971 a 1974 no habían tenido ningún hijo a la edad de 30 años.

Además, la mayoría de estas mujeres tampoco suelen tener pareja estable y han convertido esa inestabilidad sentimental en una bandera frente al machismo y en pretesto para reclamar derechos hasta ahora atribuidos sólo a los hombres, lo que convierte a ese fenómeno en una auténtica revolución, dicen los sociólogos.

Las mujeres de hoy han dado la vuelta a los tapujos y los han transformado en lema de su nueva tribu urbana. "salir del armario" no es sílo para homosexuales, las mujeres asumen hoy su nueva condición y éxito con orgullo en todas las áreas, tanto en el campo político como artístico y deportivo.

Y esa nueva clase tiene sus pilares en la sofisticación y el amor por los artículos y servicios lujosos, desde la cosmética hasta los viajes al extranjero, pasando por los restaurantes caros y las prendas de marca.

Su capacidad adquisitiva que sería envidiable por cualquier hombre y les permite comprar mucho y caro, sobre todo si no tienen cargas familiares.

Ellas se han convertido en destacadas clientes de los bancos y sus créditos, pues la tendencia ahora entre estas chicas jóvenes es a poseer sus propios apartamentos, de pequeño tamaño, pero situados en los sitios estratégicos de las ciudades.

Con bolsos Louis Vuitton en bandolera, uniforme de traje de chaqueta, armadas con tarjetas de crédito blindadas y un aspecto a lo Jennifer Aniston, las mujeres se han convertido también en clientes privilegiados de las agencias de viajes.

Sus preferencias son los hoteles de alta clase, con paquetes especiales que incluyen masajes y estilismo, o habitaciones de ryokan (las tradicionales posadas niponas) con servicios de lujo que envidiaría la más caprichosa de las geishas.

La última tendencia es el hacerse regalos a sí mismas en épocas significativas, como la Navidad, San Valentín o este Día de la Mujer Trabajadora; la cuestión es no privarse de nada y sentirse merecedora de lo mejor.

Terra/EFE

No hay comentarios: