jueves, mayo 31, 2012

Erika Lust: el porno es una manera de ver y entender lo masculino y lo femenino.



Aquí estamos. Por fin las mujeres hemos llegado para cambiar el porno.Como productoras innovadoras y como espectadoras críticas. En el nuevo cine para adultos quiero ver a mujeres decidiendo cómo se nos representa: quiero verlas siendo mujeres, mujeres como tú y como yo, mujeres con sentimientos, educación, profesiones, madres, casadas, divorciadas, solteras, amantes, jóvenes, adultas, delgadas, con curvas, siempre disfrutando de su sexualidad e imaginando fantasías propias, no impuestas por los hombres.

No pienso sentarme y esperar a que la industria pornográfica reaccione, y que ella misma reevalúe sus creencias básicas y arraigadas sobre la sexualidad femenina. Si no lo hacemos nosotras, ellos no lo harán.
¡Y atención: nuestra sociedad tiende a ignorar el porno, a considerarlo algo privado que no interfiere en otros aspectos de la vida! Y no es cierto, hay que tener cuidado porque el porno no es sólo porno, es un discurso, una manera de hablar sobre sexo. Es una manera de ver y entender lo masculino y lo femenino.Pero es un discurso y una teoría prácticamente 100 % masculina (y muchas veces machista), no hay voces femeninas en ese discurso, igual que hasta nada no las había en la esfera política o en los comités de dirección de la empresa privada.
Así como creo que las mujeres tenemos el derecho a disfrutar del cine adulto, pienso también que debemos reivindicar nuestra participación en el contenido de este discurso. Tenemos que ser creadoras: guionistas, productoras, directoras...
Soy madre de dos niñas, y me gustaría que mi hijas, cuando estén expuestas al cine adulto reciban mensajes positivos sobre la sexualidad, con valores y discursos femeninos. No Lo explicaba hace unos días en la revista Marie Claire en un artículo titulado ¿Cómo le cuentas a tus hijas que diriges cine X?
"Cuando la gente a mi alrededor se entera de mi profesión enseguida empiezan las preguntas y el morbo. Y aunque se trate de gente liberal, casi todos acaban preguntándome lo mismo: ¿cómo lo llevan tus padres y cómo se lo vas a explicar a tus hijas? Lo reconozco, tengo una profesión controvertida: he escrito libros sobre sexo y feminismo, y produzco y dirijo películas x para mujeres".
No quiero que quienes les expliquen a través del cine explicito cómo es el mundo del sexo sean solo Rocco, Nacho Vidal, Torbe, Marc Dorcel, Private, Penthouse... No deseo establecer una censura feminista en el mundo adulto, ellos seguirán expresando siempre su punto de vista, que acepto y respeto, sólo quiero que no sea el único punto de vista, quiero un porno donde haya diversidad de opiniones.
Hoy en día vivimos en una sociedad que (nos guste o no) está "pornificada". Este género está muy presente en Internet, ha entrado en los medios de comunicación masivos, ya ha salido del armario oscuro donde se encontraba. En este contexto es muy importante que nosotras seamos críticas con este fenómeno. Los valores que transmite el porno deben ser analizados y cuestionados por nosotras permanentemente.
"La voz femenina estaba marginada del discurso exclusivamente masculino y casi siempre machista que viene expresando el cine x desde hace algo más de cuatro décadas. Pero desde hace unos años, otras jóvenes directoras y yo hemos conseguido demostrar que otro cine adulto era posible: uno donde la mujer es la protagonista y su placer tiene importancia, donde los roles que representamos no son por una vez los de prostituta, lolita, enfermera, babysitter, ninfómana… donde por fin los hombres que se retratan no son el estereotipo del machito cachas y follador, donde la fotografía y la realización cuentan, el estilismo y las localizaciones tienen sentido, donde hay historias sobre sentimientos y pasión, donde el sexo (aunque explícito) es humano y bello, y no ginecológico y atlético.Estamos consiguiendo producir un cine x que es una experiencia estética y ética agradable, frente al porno tradicional que muchas veces es ofensivo, violento y desagradable", escribí en el artículo citado.
Durante la explosión del movimiento feminista en los años sesenta y setenta, se criticaban los valores machistas que el cine y la publicidad ayudaban a perpetuar. Hoy debemos hacer lo mismo con el cine X, mujeres. No podemos ignorarlo y pensar que no es importante ya que sólo lo miran los hombres. Porque aunque fuera así, lo que ellos ven y aprenden en el porno nos afecta también a nosotras. Muchos de ellos entienden e interpretan la sexualidad femenina a través de lo que en él se ve.
Creo que si las mujeres participamos en el discurso de la pornografía tendremos ante nosotras una excelente oportunidad para explicar a los hombres nuestra sexualidad de manera muy explícita y gráfica. ¿Qué mejor ocasión se nos va a presentar para ayudarles a entender algo que todas sabemos que a muchos les cuesta comprender?
(*) Erika Lust es co-fundadora de Lust Films, productora audiovisual y escritora. En 2004 produjo y dirigió The good girl, una breve historia explícita que tuvo excelente acogida internacional, y luego formó parte de su primer largometraje, Cinco historias para ellas, 2007. En 2008 dirigió la película experimental erótica Barcelona Sex Project; en 2009, el corto Las esposas y en 2010, su tercer filme: Life Love Lust. A finales de 2011 estrenó Cabaret Desire. Además es autora de los libros Porno para mujeres (www.pornoparamujeres.com), Por qué las suecas son un mito erótico, La Biblia erótica de Europa y Love me like you hate me. Erika Lust nació en Estocolmo (Suecia) en 1977, allí se licenció en Ciencias Políticas, especializándose en Feminismo (Universidad de Lund). Desde 2000 reside en Barcelona.

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